sábado, 27 de febrero de 2010

El Buceo en los Niños

REFLEXIÓN MATUTINA.
Tetraheroica Veracruz, el 26 de febrero del 2010.


La mención de una orgullosa madre acerca de la participación de su hija de 11 años en un programa televisivo denominado “Alcánzame si puedes” que será transmitido por el Canal 11 de TV a partir de este domingo a las 11 y que termina el 19 de mayo, no solo pone de manifiesto el trabajo de 8 chicos que forman parte de un campamento, 4 niños y 4 niñas, sino que superan grandes retos a través de la amistad, el valor, la fuerza y el trabajo conjunto. Pero lo que más me sorprendió fue la declaración de Yael Suárez López en el sentido de que ella bucea porque “es otro mundo”



EL BUCEO Y LOS INFANTES.



POR: Edwin Corona y Cepeda



Instructor Internacional de Buceo



Dedicado a Yael Suárez López.


Es indudable, que desde fines del siglo XX, una de las más importantes preocupaciones del Comité Técnico de la Confederación Mundial de Actividades Subacuáticas era el lograr la conquista del Sexto Continente para los infantes, ya que, infinidad de padres habían llevado consigo y a las escondidas, a explorar la profundidad marina a sus pequeños hijos.
Esto planteó, a petición de diversas Federaciones Nacionales, ciertos aspectos, tanto médicos como técnicos, siendo a considerar entre otros, la probable deformación de la columna vertebral por el excesivo peso de los tanques de buceo, el tamaño de las boquilla del regulador y el snorkel, el peso de la segunda etapa del regulador que, por ser metálica, era excesiva para un infante, el chaleco salvavidas y su sitema de ascenso (Fenzy) e incluso el tamaño del traje de buceo.
Y fue precisamente a través del tamaño del traje de buceo, que se inició la penetración infantil al mar, causando la sensación de propios y extraños el “Desfile de Modas Infantil”, presentado en el DEMA SHOW de Las Vegas en 1975, donde niños y niñas desfilaron por la pasarela ante la expectante mirada de fabricantes de equipo, distribuidores del mismo e instructores de buceo, aunque también, en aquel entonces se exhibió, por primera ocasión, el regulador “Micronic” de la GSD fabricado especialmente para uso del infante bajo el agua. Su mínimo tamaño y escaso peso abrieron el mercado potencial de la inmersión submarina para infantes en prácticamente todo el planeta. Este ejemplo fue rápidamente seguido por los grandes fabricantes de equipo de buceo como U.S, Divers, Mares, Dacor, etc.

Conscientes del potencial de este nuevo mercado, los fabricantes de equipo procedieron a modificar su producción, a fin de poner al alcance de la mano del infante y sus padres, equipo adecuado a la edad del incipiente buzo deportivo y así se redujo el tamaño de visores, aletas, reguladores y en general todo lo que concierne al equipo infantil.
Sin embargo, desde el punto de vista médico existían otros problemas, aparte del mencionado (y solucionado) peso y tamaño del equipo. Ellos eran, la supuesta irresponsabilidad de los menores de edad ante la velocidad de ascenso, situación que les hacia proclives al temible accidente de descompresión. Otro problema era el de la saturación de nitrógeno en los tejidos, ya que el cálculo de nitrógeno residual estaba efectuado en las Tablas correspondientes en virtud de la asimilación de este gas en los tejidos de un adulto. Hoy en día eso se ha subsanado con el uso de la computadora programada según la edad del explorador submarino y que abarca rangos de 6 a 9 años, de estos a los 12 y finalmente hasta los 15.

Problema fundamental, que había que solucionar de alguna forma específica era el de la compensación del espacio aéreo contenido en el interior del visor, así como en la membrana timpánica. Y esto fue la base de la especialidad en “Buceo deportivo para niños”
Poco a poco, lentamente, así como nació el buceo para adultos, también tardó en desarrollarse la penetración del infante a las profundidades marinas y actualmente, aunque no es lo normal, no es difícil encontrar a niños y jóvenes en los viajes de buceo que realizan los prestadores de este singular servicio.


Por ello, recurrimos a los conocimientos que al respecto tiene el Instructor Martín Federico Gómez, prestador de servicios en Cancún, Q. Roo, quién, además, aparte de ser instructor graduado en la FMAS, es uno de los poquísimos instructores de buceo del país que cuenta con su Cedula Profesional emitida por la Dirección General de Profesiones de la Secretaría de Educación Pública, ya que sus primeros pininos en esta singular profesión los adquirió en el Tecnológico de Ciencias Marinas de Veracruz, actual ITBOCA.
Al respecto, Martín comenta que los niños aprenden más rápidamente que los adultos, son, según expresa, verdaderas “esponjitas” que reciben muy adecuadamente la información que se les proporciona para bucear con seguridad. Su principal problema – refiere- consiste en la compensación de la membrana timpánica por lo que hay que bajarlos muy lentamente, con mucha paciencia y esperar a que nos hagan la señal de que van bien. Lo recomendable para ellos, por lo tanto, es descender en lugares de muy poca profundidad, sin corrientes, con amplia visibilidad, agua templada y a través de un cable guía y muy lentamente, casi puño a puño.
Otra modalidad donde se lleva a los niños a sentir la inolvidable sensación de ingravidez que proporciona el buceo deportivo es en algunos salones de fiestas que cuentan con albercas, ya que entonces y en honor del festejado se realiza un “Bubble Party”, o sea una “Fiesta de Burbujas” en a la que los niños participantes rodean al festejado bajo el agua y quitándose el regulador de la boca a una señal determinada, aprietan el botón de purga y rodean al agasajado de todas las burbujas.
Esto ha hecho que varias organizaciones de instructores de buceo de corte internacional, contemplen en sus programas de especialidades la conformación del “Bubble Maker Instructor” o sea en buen castilla Instructor Fabricante de Burbujas y al que yo señalaría más bien como Instructor Fabricante de Alegría, pues basta con ver el gozo de los infantes bajo el agua para comprender su emoción. Esta experiencia, les permite, además, participar más activamente y con mayor conocimiento en problemas de conservación del medio ambiente submarino y crea una conciencia ecológica muy avanzada.

Un ejemplo de estos conocimientos lo dio Yael Suárez cuando al estar grabando un episodio de “Alcánzame si puedes” en el mar, el conductor del programa fue alcanzado por el filamento urticante de una medusa (Gen. Physalidae) y el médico que le atendía iba a aplicar un tratamiento inadecuado. Gracias a esta pequeña fue que el médico aplicó sus primeros auxilios en la forma correcta y el dolor de la quemada al conductor desapareció en unos cuantos minutos.

La metodología aplicable para el descenso de infantes al fondo marino es muy distinta a la enseñanza del adulto e incluso existe un grupo infantil especial denominado “SCUBA Rangers” con filiales en varios estados de la Unión Americana cuyo padrón de pequeños socios se calcula que rebasa la cantidad de 100 mil.

He aquí, pues una nueva perspectiva del buceo deportivo con infantes, que seguramente será adoptado por el Comité Técnico de la FMAS y por la Asociación de Actividades Subacuáticas del Estado de Veracruz, quien pese a la indiferencia, tanto del Instituto Veracruzano del Deporte, como del Gobierno del Estado, ya esta elaborando un programa especial, a cargo del L.E.F. Luis Copado Domínguez basado en las experiencias de este grupo de niños del programa “Alcanzame si puedes” para llevarlo a efecto dentro del litoral y la zona insular de Veracruz.

2 comentarios:

  1. Me gusto el programa por que sale max espejel etc bravo por el programa

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  2. Me gusto el programa por que sale max espejel etc bravo por el programa

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