sábado, 19 de diciembre de 2009

"La Cueva de los Tiburones Dormidos"

EL ENOJO DE RAMÓN.



POR: Edwin Corona y Cepeda.

Instructor Internacional de Buceo.



No recuerdo con precisión la fecha, pero un día cualquiera de la década de los 80s, repiqueteó el teléfono de “La Casa del Mar” y al contestar escuche la voz inconfundible de Ramón Bravo Prieto, sin duda alguna, el mejor camarógrafo submarino que México ha dado al mundo.



Por aquel entonces, una vez al mes solía reunirse el grupo de “Los Samurais” en el restoran alemán Bavaria, ubicado en Av. Insurgentes por el rumbo de la Ciudad de los Deportes. Pensé que su llamada era para recordarme la cita con los mejores buzos de México, verdaderos precursores de la Arqueología Subacuática del país y del que el norteño camarógrafo (nació en Piedras Negras, Coah.) era integrante. Pero algo, en el tono de su voz, me alertó.



No sabré explicarme ni como, ni porque, presentí una gran molestia que se transmitía a través del hilo telefónico. Sin embargo, hice mutis y le dejé hablar. Me indicó, entonces, que quería tener una conversación conmigo en mi calidad de Vicepresidente Técnico de la Confederación Mundial de las Actividades Subacuáticas y Presidente Fundador de la Federación Mexicana de Actividades Subacuáticas, reconocida por la CODEME.



No puse reparo u objeción alguna, antes, por lo contrario, era un placer escucharle, pues sabía que había partido a una peligrosa expedición en busca de “La Cueva de los Tiburones Dormidos”. Y concertamos la cita en un restoran de comida mexicana a la que Ramón era muy afecto, en la calle de Londres, allá por la Zona Rosa, muy cerca de la casa donde vivía.



Tras los consabidos saludos y el clásico ¿Cómo te fue?, que quedó sin contestación, nos sentamos a la mesa, pedimos unas “chelas” y Ramón comenzó el relato que a continuación, palabra más o palabra menos, trató de reproducir:



Como tú sabes,- me dijo - se creía que los peligrosos escualos llamados tiburón, dada su conformación morfológica, tenían que desplazarse en constante movimiento para poder respirar. Esta conseja persistió por siglos e incluso se llegó a afirmar que nunca dormían.



Resulta que cerca de Isla Mujeres en el Caribe Mexicano, un humilde pescador de langosta llamado Carlos García, pero más conocido por los isleños como “Válvula”, un buen día se introdujo en buceo libre al interior de una cueva de un paraje cercano conocido como “Los Cuevones” y cual sería su sorpresa al encontrase que el lugar estaba habitado por cerca de una decena de tiburones, entre los que destacaban las enormes tintoreras. Espantado y despavorido, salió como estampida del lugar, no sin antes hacerte notar que realizaba su inmersión en buceo libre, es decir, con solo el aire contenido en sus pulmones.



Intrigado, días después ante la insólita conducta de los marrajos, consiguió un equipo de buceo autónomo y regresó al lugar, mismo que había tenido la previsión de posicionar con referencias de la cercana costa. Equipado pues con tanque y regulador, “Válvula” se sumergió nuevamente y con todo cuidado se acercó a la Cueva de los Tiburones, como ya la había bautizado. Acompañado de una linterna submarina entró, casi sin moverse, llevado solo por la corriente al interior de la oscura caverna submarina. Allí, para su sorpresa, estáticos, inmóviles, como gigantescos monumentos inmóviles, pero con vida, estaban las temibles tintoreras. Cautelosamente, casi sin respirar, temiendo ser visto, con el corazón en un hilo y con la luz de su linterna apagada, “Válvula” permaneció quieto unos minutos, que le parecieron una eternidad, hasta que sus ojos se acostumbraron a la mortecina penumbra, provocada por la escasa luz que se filtraba a través del resquicio del coral en la Cueva de los Tiburones Dormidos.



El pescador de langosta no podía creer lo que estaban contemplando sus ojos: ¡tiburones dormidos!. Nuevamente, con la luz apagada, sigilosamente y sin hacer el menor ruido, se lanzó a la superficie a la que llegó con el corazón agitado y el semblante intrigado. ¿como era posible que los tiburones estuvieran descansando, cuando a él le habían platicado que nunca dormían’. ¡¡¡no lo podía creer!!!. ¿Tiburones durmiendo?. No puede ser. Regresó a Isla Mujeres y al hacer público su comentario, alguien le indicó que se pusiera en contacto con Ramón Bravo, considerado como experto en la conducta de los temibles escualos. Y así lo hizo.



Al principio, Ramón no le creía, más, por no dejar, accedió a visitar a Válvula en Isla Mujeres y bucear en “La Cueva de los Tiburones Dormidos”. Así lo hizo y ¡oh sorpresa!, la realidad superó a lo platicado. Dentro de la enorme caverna, repartidos en varias galerías, reposaban, plácidamente dormidos alrededor de 20 tiburones de las más temibles especies. Había no solo tiburón gata, sino tintoreras, tiburón toro, tigre, de punta blanca, mako, leopardo y otras variedades a cual más peligrosa. Y todos, absolutamente todos, estaban durmiendo de frente a la corriente que penetraba en la cueva. Esto llamó la atención de Ramón, quien en superficie le indicó a Carlos García, que lo conducente, para obtener una explicación científica era la de conocer la opinión de la Dra. Eugene Clark, en ese entonces miembro de la Fundación Oceanográfica Scripps de La Joya en California U.S.A. y experta en la conducta del tiburón.



Un mes después, Válvula, Ramón Bravo y la Dra. Clark se sumergieron nuevamente en la oscura Cueva de los Tiburones Dormidos. Solo que en esta ocasión, Válvula portaba un fusil explosivo submarino, Ramón su equipo cinematográfico y su cámara submarina y la Dra. Clark un par de ayudantes que tomarían nota de la posición y conducta de los marrajos. Así se lograron las primeras imágenes de los tiburones dormidos.



La explicación científica de la Dra. Clark fue en el sentido de que, gracias a su posición estática contra la corriente, los temibles predadores, los tigres de la mar, permanecían inmóviles y prácticamente drogados, pues al correr el agua, ellos tomaban el oxígeno necesario para su proceso respiratorio a través de sus agallas, sin necesidad de moverse. Este descubrimiento, que conmocionó al mundo científico fue captado por el Comandante Jacques Yves Cousteau, a la sazón comandante del buque oceanográfico Calypso, quién a través de su hijo Phillippe entró en contacto con Bravo.



Tras la consabida plática, el buzo francés prometió el oro y el moro con tal de que le llevaran a la Cueva de los Tiburones Dormidos, señalando que su objetivo primordial era el filme de un documental que aparecería en todas las pantallas televisivas del planeta con tan sensacional descubrimiento. Y que el crédito correspondiente al hallazgo sería para Válvula.



Así se hizo y cuando el Calypso llegó a Isla Mujeres y “Válvula” lo posicionó, el Comandante Cousteau, con la característica soberbia y prepotencia que le caracterizaba ante sus inferiores, ni tardo ni perezoso ordenó el desalojo del humilde pescador langostero Carlos García del legendario barco. Estaba prohibido que estuviese a bordo o que alguien le dirigiera siquiera la palabra. En una palabra, lo condenó al ostracismo y lo desterró por ser mexicano y “prietito”.



Y Cousteau se adjudicó el descubrimiento de la Cueva de los Tiburones Dormidos. Solo que, por fortuna, Ramón Bravo había plasmado las primeras imágenes antes de la llegada de Cousteau, que como ya indique, conmocionaron al mundo científico marino. De allí el enojo de Ramón Bravo y su extraña e inhabitual conducta.



Y aunque le prometí no expresar este secreto, hoy que observo tristemente la disposición presidencial de cambiar el nombre de Isla Cerralvo por el de Jacques Cousteau y releyendo el comentario del Sr. Palacios, convoco a todos mis compatriotas a enviar nuestra más profunda indignación e irritación por el cambio de nombre de la Isla Cerralvo al correo electrónico felipe.calderón@presidencia.gob.mx o llamar sin costo al 01 800 080 1127 y manifestar nuestra inconformidad, no solo como buzos, sino como mexicanos. Entre más seamos, mejor. No dejes para mañana lo que la Patria espera hoy.

3 comentarios:

  1. SALUDOS
    SOY MIKE VALENTINE INSTRUCTOR DE BUCEO EN ENSENADA BAJA .
    Y ESTO NO SOLO HA PASADO EN ISLA MUJERES EN EL MAR DE CORTEZ TAMBIEN PASO LO MISMO TENIENDO BUZOS MEXICANOS Y FILMACIONES EN MEXICO SE ADJUDICAN A OTRAS PERSONAS QUE VIENEN DE FUERA ESPERO Y REPETEN A LOS LOCALES EN GNRL EN TODO EL MUNDO.

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  2. Como Mexicana Y residente del Hermoso estado de Quintana Roo.Me opongo a este atropeyo y que como siempre nos quieran discriminar por nuestro color o pobreza Si el señor Presidente de verdad quiere ayudar a su País que deje de Regalárselo a los Extranjeros que suficiente Recursos han Explotado hasta ahora y que la Isla Conserve su nombre.

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  3. Hola todos, Es Valvula vivo? Lo recuerdo desde 1975. - Jill

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